Cuantas veces la vida me ha dado la razón y cuantas me la ha quitado.
Cuantas veces supe lo que pasaría y pasó.
Cuantas veces me creí en posesión de la razón y estaba en las antípodas de ella.
Cuantas veces me puse contento sin tener motivos para estarlo.
Cuantas veces me equivoqué y el tiempo se encargó de demostrármelo.
Cuantas veces pagué con generosidad y me devolvieron egoísmo.
Cuantas veces lancé la moneda al aire y cayó de canto.
Cuantas veces amé y fui correspondido.
Cuantas veces me alegré por los demás y eso me hizo más feliz a mi.
Cuantas veces fuí un vago y la vida me levantó de un puñetazo.
Cuantas veces caminé por el alambre y llegué hasta mi destino. Pero cuantas lo hice por una tabla de madera y me caí.
Cuantas veces no quería ser feliz y me encontré con algún amigo.
Cuantas veces fui un caprichoso y perdí lo más importante.
Cuantas veces la vida me mintió.
Cuantas veces corrí tras una pelota.
Cuantas veces me senté a cenar y cuantas me bañé en el mar.
Cuantas veces el espejo me hablaba triste y le puse música alegre.
Cuantas veces el arte me hizo disfrutar y cuantas lo tuve delante y no lo supe contemplar. Cuantas veces.
Cuantas veces me pregunté como sería la vida en el futuro y aquí sigo preguntándomelo. Y ahora me doy cuenta. Nunca uno sabe lo que es la vida, lo que vendrá mañana. Lo único que podemos hacer es disfrutar o sufrir nuestro paso por ella.