Diario de cuarentena

Día 50 y pico.

En la situación actual de dificultad en la que como especie nos encontramos, hay total diversidad de situaciones personales contra las que cada uno tenemos que luchar. Están los que ya les ha cogido la crisis financiera que se avecina y lo están pasando mal económicamente. Los hay confinados con poco espacio y mucha familia. Los que están solos… También hay gente que tiene todo tipo de comodidades, pero está pasando la cuarentena con varios niños pequeños en casa. Por supuesto, los afectados por el maldito virus. Un sin fin de variedades problemáticas individuales. Pero no deja de ser cierto, como he dicho al principio, que como especie tenemos todos un problema común e importante.

De pensar en esto he acabado intentando enfocar mis problemas, todos los que tengo, de manera general. Ni siquiera se porqué lo he hecho pero he acabado con una conclusión problemática que me gusta. Que pretendo tener de cabecera y que realmente espero que a alguien le pueda servir.

Los problemas vitales no se pueden borrar de un plumazo. Para vencerlos, hay que afrontarlos y convivir con ellos. No debes criticarte o agobiarte por pensar demasiado. Dale las vueltas que tu mente necesite al pasado y por supuesto no te preocupes en absoluto del futuro. Pues la felicidad no depende del entorno, si no de ti mismo. Cuando estés mal, tienes que enfocarlo como algo que es atemporal pero finito. Que no puedes saber cuanto va a durar pero si que el tiempo pone todo en su sitio y que aunque no sepas cuando, vas a estar bien. Si eres capaz de convivir con cualquier problema de ésta manera y no pretendes saltarte este período y aparecer en el futuro, donde estás bien, te aseguro que pasarás el examen con nota. Jugando a dar saltos en el tiempo es posible que también puedas vencerlo, sí. Es probable que te cueste mucho más tiempo hacerlo. Pero lo que es seguro es que sufrirás mucho más y quedará como un pasado sombrío en el nunca querrás pensar. Y lo que es peor, no podrás aprender de ello.

Mientras pienso en como escribir un bonito final para esto, me doy cuenta de que hay infinidad de posibilidades de enfocar un problema. Que muchos estaréis totalmente en contra de esto que estoy diciendo. Cada mente tendrá su propia manera de avanzar hacia adelante. Y verdaderamente eso es lo único que importa. Avanzar. Continuar caminando. Aunque también estoy seguro de que habrá alguien que coincida conmigo. Así que esta personal y ahora transferible conclusión problemática que saco, espero a alguien pueda ayudar.

Volverán las reuniones multitudinarias , las risas, los abrazos. Volverán los niños a jugar juntos y revueltos. Volverán los mayores a los bares. Volverán las playas y las ferias. Volveremos a ser libres. Por favor, aprendamos.


Deja un comentario